Los Bibliogatos


Por: Jeimy Katherin Poveda Rodriquez

La relación entre los gatos y las bibliotecas existe desde hace más tiempo del que imaginamos. En la antigüedad, ya Heródoto (484 – 425 a. C.) describió la existencia de templos egipcios donde los gatos controlaban la población de roedores y serpientes, consiguiendo preservar los rollos de papiro que contenían el conocimiento, y aunque en la edad media estuvieron al borde de la extinción, los gatos eran bien recibidos por similares motivos en los monasterios.

Otro ejemplo de asociación entre gatos y bibliotecas lo encontramos en Rusia, la Emperatriz Isabel I (1709 – 1762)  publicó en 1745 una orden para transportar los gatos a su corte, descendientes de estos gatos patrullan ahora el Museo Hermitage. El gobierno británico durante el siglo XIX compensó aquellas bibliotecas que mantuviesen gatos en sus instalaciones.

La naturaleza armónica y silenciosa del gato se adapta perfectamente a un ambiente intelectual, razón por la que en la actualidad la alianza gatuna-literaria continúa especialmente en bibliotecas y librerías de los Estados Unidos. La presencia de los gatos en las bibliotecas consigue aumentar la moral entre el personal bibliotecario, contribuye a la creación de un ambiente más tranquilo, sirve para fomentar programas de lecturas y para atraer la atención de los usuarios potenciales.

Algunas experiencias a destacar:

Una de las más populares es la del gato Dewey, que vivió en la Biblioteca Pública de Spencer, durante casi 20 años y murió a causa de un tumor incurable. Se hizo un libro en su honor llamado “Dewey: Lee más libros” escrito por la bibliotecaria que lo recogió

Otro reconocido felino es Kuzya, un gato ruso adoptado en la biblioteca de la ciudad de Novorossiysk. Debido a sus magníficas y desconocidas capacidades de trabajo fue promovido al cargo de asistente bibliotecario; el ascenso quedó adecuadamente registrado en la documentación de la biblioteca, para que su nombramiento fuera oficial y legal, su función principal es ayudar a mantener un ambiente de silencio para la comodidad de los usuarios

Por raro que parezca existe un proyecto en la internet para catalogar todos los gatos bibliotecarios del mundo, donde se incluye una ficha con sus nombres, fotos, biblioteca donde viven y desde qué año viven allí. Información que puede ser consultada en los siguientes enlaces:

En conclusión, los animales pueden llegar a ofrecer un ambiente más ameno en las bibliotecas. En este caso los felinos, con su compañía, dependiendo del nivel de adaptación del animal, la comodidad y el tipo de ambiente que le sea ofrecido.

Webgrafía y sitios de interés sugeridos sobre la temática en mención:

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