¿Y ustedes… qué leen en las vacaciones?


Por Carmen Ruiz

Imagen tomada de: http://bit.ly/1oGiEKD

“Las lecturas de verano son diferentes de las lecturas de invierno, como las de día lo son de las que hacemos por la noche. Algo en el aire y la luz que nos rodea afecta al texto y su comprensión, y todo lector sabe que no es lo mismo leer una novela que nos deleita tendido en el pasto, al sol, que leerla acurrucado bajo una manta en la penumbra de un cuarto invernal”. ¿Están ustedes de acuerdo? Estas palabras del escritor, traductor y editor argentino-canadiense Alberto Manguel, que aparecen en su artículo “Llega la hora de leer sin reloj”, me han tenido pensando en los últimos días. Les diré por qué.

 Quizá sea porque coincidió que en ese momento estaba terminando de leer Una biblioteca de verano, de Mary Ann Clark Bremer. Un libro breve y autobiográfico en el que la autora rememora el verano de 1946 en un pueblecito francés, donde habían transcurrido los veranos de su infancia junto a su tío Marcel quien le inculcó el amor a los libros. Una vez terminada la guerra, y tras perder a sus padres y a su tío, Mary Ann regresa al lugar, se instala en la casona familiar, organiza la biblioteca y pone a disposición de los vecinos sus libros. Redescubre entonces el valor de la lectura, el poder curativo de la conversación, así sea “con los difuntos” (los escritores), en palabras de Quevedo, y la importancia de recomendar el libro adecuado, a la persona adecuada, en el momento adecuado. Poco a poco, a través de los libros, se van creando lazos de amistad y confianza y esta “bibliotecaria de verano” se convierte en una parte fundamental de comunidad.

 O quizá sea porque el artículo de Manguel me transportó de nuevo al mundo mágico de La librería ambulante, una novela para viajar sin prisas, de paisajes idílicos, en el que el tiempo parece haberse detenido… Una historia, por cierto, muy divertida, que nos habla también de los encuentros y desencuentros que se producen entre los libreros, los libros y los lectores. El caso es que llevo días dándole vueltas al tema de las lecturas, el tiempo y las vacaciones.

 “Los libros de nuestras vacaciones llevan consigo, quizás más que cualquier otro, trazas de memoria”, dice Manguel. No podría estar más de acuerdo. ¿Acaso no asocian ustedes de manera irremediable un determinado título a un lugar, una estación del año o una persona? Creo que eso es posible porque lo leímos sin mirar el reloj, porque sentíamos que teníamos todo el tiempo por delante para enfrascarnos en esa historia. Y eso sólo sucede en vacaciones, cuando hay carta blanca entregarse al ocio.

Sin embargo, creo que no existe la etiqueta de “novela perfecta para las vacaciones”. Mis casi diez años dedicada a la apasionante tarea de recomendar literatura, primero como librera, ahora como bibliotecaria, me han enseñado que los gustos de los lectores, lo que buscan para leer durante sus vacaciones o los libros mismos escapan continuamente a cualquier clasificación previa. Por eso, cuando en la Biblioteca Octavio Arizmendi Posada pensamos en las sugerencias de lecturas que publicamos en nuestro boletín de vacaciones, elegimos los títulos con cuidado, procurando que haya un poco de todo: aventuras, alguna historia de la vida diaria, una novela histórica, un libro que eche a volar la imaginación o alguna pequeña joya literaria que requiere tal vez más esfuerzo… Todo con la intención de acertar con el libro para cada persona, para cada momento. Y así, ocurren casos tan inverosímiles como el recuerdo que yo guardo de la lectura de Anna Karénina al borde de una piscina, recién terminados mis estudios universitarios. Fue un descanso verdadero para mí, pero dudo de que a alguien se le ocurriera decir a priori que el libro escrito por Tolstoi es una novela “descansante”. ¿Cuáles serán –me pregunto– esos libros descansantes? ¿Buscan los lectores descansar? ¿Con qué historias descansan? ¿Y ustedes… qué leen en las vacaciones?

 Bibliografía:

  • Clark Bremer, Mary Ann. 2012. Una biblioteca de verano. Cáceres: Periférica.  Solicítelo como: PL 813.5 B836u.
  • Morley, Christopher. 2012. La librería ambulante. Cáceres: Periférica.  Solicítelo como: PL 813.52 M864l.
  • Manguel, Alberto. 2014. “Llega la hora de leer sin reloj”. En línea: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/07/09/babelia/1404924975_405110.html
  • Manguel, Alberto. 2007. La biblioteca de noche. Bogotá: Norma.  Solicítelo como: 028.9 M277b.
  • Manguel, Alberto. 1999. Una historia de la lectura. Bogotá: Norma Solicítelo como: 028.9 M277u.
  • Tolstoi, León. 2006. Anna Karénina. Madrid: Cátedra.  Solicítelo como: PL 891.73 T654a 2006.

 

1 comentario

Archivado bajo Temas literarios

Una respuesta a “¿Y ustedes… qué leen en las vacaciones?

  1. Isabel Cristina bettin

    Mil gracias por compartir tus experiencias, emociones y sabiduría literaria, es muy agradable tu forma de escribir.

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