Yo soy malala


Por Carlos Humberto Rodríguezyo-soy-malala

Yo soy Malala, es la historia de una niña de tan solo 14 años que el nueve de octubre de 2012, sufrió un atentado por parte de los talibanes en la cuidad de Mingora, ubicada en el Valle de Swat, noreste de Pakistán.  Su padre, Ziauddin Yousafzai, quien ha sido su mentor, la motivó y asesoró para que escribiera su autobiografía en la que de forma detallada narra cada uno de los episodios de su vida. Malala nace el 12 de julio de 1997 en el seno de una familia humilde, su padre un profesor de escuela y su madre de nombre Tork Pekai que significa trenzas de cuervo, es totalmente analfabeta, aunque tuvo el privilegio de asistir a la escuela, la abandonó al poco tiempo ya que sus primas le decían que tenía poco sentido ir a la escuela para acabar limpiando, cocinando y criando hijos, pues eran las únicas labores a las que tenían derecho las mujeres pakistaníes.

Malala de manera casi mágica se traslada en el tiempo a sus nacientes memorias de niña y recuerda sus primeros juegos en los pasillos de la escuela de su padre. Dice que antes de caminar entraba gateando a los salones de clase, lo cual le granjeó un gran cariño y aprecio de parte de las profesoras de la escuela.  Tal vez por ese motivo, desde muy temprana edad, siempre se mostró como una niña inquieta intelectualmente, además, por el profundo amor que le inculcó su padre por el conocimiento y la erudición, adquirió una aguda conciencia sobre los derechos humanos y una gran sensibilidad por la naturaleza, la tierra fértil, el verdor de las plantas, las cosechas, los búfalos y las mariposas amarillas que reboleaban alrededor de la aldea de su abuelo cuando iba a visitarlo. Al cumplir los 7 años, recuerda que estaba acostumbrada a ser la primera de la clase, le gustaba ayudar a sus compañeras de clase cuando tenían dificultades, igualmente se hizo conocer porque le gustaba participar en todas las actividades de la escuela como el teatro, el arte, entre otros.

 A la edad de 11 años, Malala se destacaba por su activismo en pro de los derechos a la educación, en concreto para las mujeres.  En el valle de Swat, asistía a la escuela de forma clandestina sin uniforme y escondiendo sus libros, porque los talibanes que controlaban el valle prohibían que las niñas estudiaran.  Fue entonces cuando decidió escribir un blog para la BBC en Urdu (una de las lenguas que se hablan en Pakistán), en el que hace una defensa vehemente de los derechos civiles de sus compatriotas, especialmente de las mujeres de su patria contra las autoritarias propuestas del régimen talibán vigentes en su país.

Su padre sabía que permitirle escribir en su blog era un riesgo, pero estaba convencido que no podía renunciar a escribir o a hablar, porque al final, según él, sería como haberse rendido a la esclavitud y a la subyugación del despiadado terrorismo y extremismo.

El valor de relatar, con base en su experiencia, la tristeza de miles de niñas que se quedaron sin ir a la escuela, le hizo merecedora del primer premio de paz para jóvenes en su país, que luego fue renombrado como premio Malala Nacional de Paz, en su honor.

Este galardón la sacó del anonimato y le dio el reconocimiento internacional, pero desafortunadamente también la colocó en la mira de los talibanes, que a partir de este evento la convirtieron en objetivo militar.  Es así como en octubre de 2012 se llevó a cabo un atentado al autobús en el cual regresaba a su casa, propinándole una herida de bala en la cabeza, quedando gravemente herida, por lo que cuatro días después, tuvo que ser trasladada a un hospital de Birmingham en Inglaterra; allí, atendida por un grupo interdisciplinario de profesionales, logran estabilizarla y sacarla del peligro de muerte en el que se hallaba.

Hoy, a sus 16 años se encuentra en Birmingham donde continúa sus estudios y da gracias a Dios y reconoce el esfuerzo de los médicos por su recuperación.  Asimismo, manifiesta que como gesto de agradecimiento dedicará esta segunda oportunidad para ayudar a los demás y resalta que lo que más la motivó a escribir esta historia fue poder alzar su voz en nombre de los millones de niñas de todo el mundo, a las que se niega el derecho de ir a la escuela y a desarrollar su potencial.

Puede ubicar este libro en la Biblioteca, cuarto piso, bajo el número topográfico: 954.91053 Y82y

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