Biblioteca Octavio Arizmendi Posada: dos años de lecturas en compañía


Por: Carmen Ruiz

Hace unos días terminé la lectura de Signatura 400, el sorprendente debut literario de Sophie Divry, una joven bibliotecaria francesa. Este librito, que puede encontrarse ahora en las librerías de Bogotá y en nuestra biblioteca (PL 843.92 D618s), convierte un monólogo desesperado, casi sin respiración (no hay un solo punto y aparte), en un canto de amor por los libros. La narradora ni siquiera tiene nombre, nadie habla con ella, salvo para pedirle libros en préstamo, se pasa los días ordenando y clasificando libros en el sótano de una biblioteca de provincias. Lleva media vida así, está envejeciendo. Neurótica, antipática, solitaria, doliente, lúcida… De sus ácidas críticas sólo se salvan la buena literatura, siempre de autores muertos, y los buenos lectores. Si no les gusta el humor negro y corrosivo, les aconsejo no leer esta historia; si, por el contrario, digieren sin problema la acidez bien escrita (porque esta bibliotecaria es una gran narradora), gozarán como yo de sus comentarios. Algunos de ellos, por ejemplo, los que hace sobre Melvil Dewey y su sistema de clasificación son verdaderamente desternillantes. Además, comparto con ella que “la lectura es, junto con la amistad, uno de los recursos más eficaces para sobrellevar el dolor de la pérdida. Nos ayuda, en general, a elaborar el duelo por los límites de nuestra vida, los límites de la condición humana” (Didier Anzieu).

¿Por qué elegir entre la lectura y la amistad? La protagonista de Signatura 400 parece haber renunciado a los demás. “Dedico este divertimento a todas aquellas y todos aquellos que siempre encontrarán más fácilmente un hueco en una biblioteca que en la sociedad”, escribe Sophie Divry al comienzo de la novela. Creo que los que vivimos y trabajamos entre libros nos sentimos aludidos. Pero una biblioteca siempre será también un buen lugar para empezar algo con alguien. Por ejemplo, un club de lectura. La lectura exige soledad, el club de lectura exige compañía. En la Biblioteca Octavio Arizmendi Posada llevamos ya dos años leyendo en compañía de otros y forjando amistades en torno a la lectura. Cuando alguien tiene dudas acerca de apuntarse a alguno de los grupos de lectura le pregunto: “¿Te gusta leer? ¿Te gusta tener a alguien con quien comentar tus lecturas?” Si las dos respuestas son afirmativas es un candidato perfecto para un club de lectura, porque éste satisface los dos deseos, congregando a sus miembros una vez al mes para debatir, con la guía de un especialista en literatura, una lectura común.

Invitación a la VIII Velada LiterariaYa he dicho en este blog que leer es vivir de más. Leer con otros es todavía más enriquecedor. Descubrir la dimensión de una novela en boca de una decena de personas después de haber sido leída por una veintena de ojos es una experiencia única. Y vaya que sí hemos vivido de más a lo largo de estos dos años de lecturas en compañía de estudiantes, de administrativos, de profesores, de hijos de empleados… Hemos leído con toda la comunidad universitaria. Con los que hayan querido, por supuesto, porque la lectura, como la amistad, sólo es posible en libertad. Pero cada vez han sido más los que querían leer con nosotros, así que desde la Biblioteca fuimos poniendo los medios a nuestro alcance para que esto pudiera darse. Desde todas sus áreas: Gestión de Colecciones, se aseguró de facilitar con la debida antelación ejemplares suficientes del libro que se iba a comentar en cada club para que los asistentes no tuvieran que comprarlo, el área de Servicios, se volcó en dar a conocer puntualmente las diferentes actividades relacionadas con la lectura, habilitamos en el primer piso un espacio acogedor que invitara a leer, conseguimos que Bienestar universitario financiara refrigerios para las reuniones, etc., etc. Ha sido un trabajo apasionante y en equipo con el apoyo incansable del Director de la biblioteca, integrante él mismo de uno de los grupos de lectura. El área de Asesoría bibliográfica no habría podido sacar adelante esto sola. El resultado salta a la vista: más de 40 sesiones de clubes de lectura, 8 veladas literarias realizadas. Empezamos en marzo de 2011 con un club de lectura para estudiantes de pregrado; terminamos el primer semestre del 2013 con  5 reuniones mensuales en la Biblioteca ya consolidadas que giran alrededor de la lectura:

 – Club de lectura de estudiantes I, que se reúne los terceros viernes de cada mes a mediodía.

– Club de lectura de estudiantes II, que se reúne los primeros lunes de cada mes a las 5.00 pm.

Club de lectura de profesores, que se reúne los últimos viernes de cada mes a mediodía.

Club de lectura para jóvenes lectores de 11 a 15 años (hijos de empleados y de estudiantes de postgrado), que se reúne los primeros sábados de cada mes a las 10.00 am.

Velada literaria de lectura en voz alta, los primeros viernes de cada mes a las 5.00 pm.

A lo largo de estos dos años, hemos leído en la compañía de 60 estudiantes de pregrado, 30 profesores y 10 hijos de empleados. Hemos leído a los mejores escritores del panorama literario actual nacional, como Héctor Abad Faciolince, e internacional, como Cormac McCarthy. Hemos vivido otras vidas que de otra manera no hubiéramos podido, hemos viajado en el espacio (a China con Cisnes salvajes)  y en el tiempo (a la Edad Media con Carta al rey). Hemos leído historias que nos han ayudado a entender mejor el mundo que nos rodea: El atentado de Yasmina Khadra, por ejemplo, nos arrojó luz acerca del conflicto árabe-israelí. Con Sostiene Carta al ReyPereira de Antonio Tabucchi debatimos en torno a la incorruptibilidad moral de un periodista que enfrenta la tiranía lazarista en la Lisboa de los años 30, un debate que bien podía trasladarse a los medios de comunicación contemporáneos. Tratamos el problema de la educación de la mano de Markus Orths y su Sala de profesores, el mundo académico y el matrimonio con En lugar seguro de Wallace Stegner, la amistad, la traición y el perdón con Amir y Hassan en el Kabul de los 70 (Cometas en el cielo), nos hemos abismado en la oscuridades del alma humana con la despiadada escritura de Capote y su relato de no-ficción, A sangre fría… Páginas y páginas de buena literatura que nos han ensanchado la mente y el corazón y que resulta imposible resumir en diez títulos. Continuaremos viviendo de más,  leyendo en compañía de todos los que quieran el próximo semestre. Nos esperan nuevos libros. Les iremos avisando a su debido tiempo. Si alguno de ustedes desea conocer más sobre el tema de los clubes de lectura, recomiendo dos libros que están en la biblioteca:

1. Leer y conversar: una introducción a los clubes de lectura (028.9 A662l)/ Jesús Arana Palacios y Belén Galindo Lizaldre. Gijón: Trea, 2009.

2. Clubes de lectura: obra en movimiento (028.9 C314c)/ Óscar Carreño. Barcelona: UOC., 2012.

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