Blanca como la nieve, roja como la sangre


Por: Carmen Ruiz

Alessandro D’Avenia
Título original: Bianca como il latte, rossa come il sangue
Grijalbo. Barcelona (2010). 250 págs.

“Cada cosa tiene un color. Cada emoción tiene un color. El silencio es blanco. De hecho, el blanco es un color que no soporto: no tiene límites. Pasar una noche en blanco, quedarse en blanco, levantar bandera blanca, dejar el papel en blanco, tener el pelo blanco. Es más, el blanco ni siquiera es un color, como el silencio. No es nada. Una nada sin palabras o sin música. En silencio: en blanco.”

Italia, 2009: así comienza la conmovedora historia de Leo, un chico de diecisiete años. En primera persona y de una forma bastante original asistiremos al desarrollo de este adolescente durante un año de su vida: las clases, los compañeros del instituto, las relaciones con sus padres, que no le comprenden, el campeonato de fútbol con el equipo del colegio… No sabe quién será ni qué hará en un futuro, pero si algo ha tenido siempre claro es que para él todas las emociones tienen un color. El blanco es el color que más teme, porque simboliza la ausencia, la tristeza y la pérdida. El azul, en cambio, es el color de los amigos de verdad. Y el amor es rojo, como la sangre, como el cabello de Beatrice, la chica de la que está secretamente enamorado.

Dos acontecimientos van a obligar a Leo a redefinir sus ideas y su conducta. En primer lugar, la llegada de “El Soñador”, un profesor nuevo de filosofía y de historia, quien, al hilo de sus clases, consigue que sus alumnos se planteen preguntas sobre la vida y sobre la posibilidad (o imposibilidad) de conseguir sus propios sueños. El sueño de Leo se llama Beatrice. Cuando descubre que la chica está gravemente enferma (y que su enfermedad está relacionada con ese blanco que tanto teme) deberá aprovechar al máximo el tiempo que pueda compartir con ella y buscar dentro de sí mismo para descubrir el verdadero significado del sufrimiento y de la pérdida, que aunque suene paradójico, también conlleva encuentro.

Alessandro D’Avenia, es un italiano de treinta y dos años, doctor en Filología Clásica, que abandonó la investigación académica para dedicarse a la docencia en un instituto. Blanca como la nieve, roja como la sangre, su primera novela, ha sido un éxito en Italia y está siendo traducida a varios idiomas. Creo que lo que hace especial a esta historia que podría recibirse como “otra novela más de adolescentes” (han existido verdaderas obras maestras del género a lo largo de la historia de la literatura) es precisamente su estilo ágil y cercano, la manera valiente con la que afronta los problemas de la adolescencia y la naturalidad con la que se plantean los grandes temas: Dios, la amistad, la muerte, el amor… Frente a los vampiros y demás personajes fantásticos, que inundan últimamente la literatura juvenil, encerrando todavía más a los adolescentes en la irrealidad, este libro es la vida misma. Tal cual, sin adornos, sólo por eso vale la pena leerlo.

1 comentario

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Una respuesta a “Blanca como la nieve, roja como la sangre

  1. Luisa Margarita Henao G.

    Muy buena reseña, bienvenida Carmen para ponerle sazón al universo de la Biblioteca.

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